| Este es “Bos”, nuestro primer Bosque de Noruega y nuestro tesoro.
Es un gato muy tranquilo y amable, tanto con nosotros, visitas, como con el resto de la familia felina.
Tiene un carácter muy tierno y necesita de cariño constante y no sentirse sólo, por lo que es uno de lo que más mimos se lleva, pero sin embargo no es de los que llama la atención constantemente.
Le encanta su sillón japonés y dormir en la terraza.
Su gran amor es Audrey, de la que ya os hablaremos.
Es un gran semental y un estupendo caballero. Con las hembras no es agresivo, no las mete prisa para culminar la acción, sino que se da toda una serie de tiempos y el cortejo que Bos las da es digno de ver, precioso. Es tan galante y paciente que ni siquiera marca, cosa que le agradecemos todos los días.
Otra característica muy típica de él es el dulce maullar que tiene, es enternecedor.
Es un gato grande, robusto y su manto es “arlequín”, con lo que a nosotros nos parece una maravilla, en ese cuerpo tan enorme, ese aspecto de peluche y al mismo tiempo esa mirada, quizás su mirada sea lo que más enamora: “Miradle a los ojos y ya nos diréis”, te pierdes en sus dulces y sinceros ojos.
A pesar de ser el cabeza de familia y macho dominante es algo tímido y no le gusta salir de casa, por lo que lo de las exposiciones lo lleva fatal y por esto y aceptándole y respetando su carácter, no le hemos vuelto a llevar a ninguna, aunque sabemos que posiblemente haría un papel genial, pero para nosotros ya es nuestro “Gran Campeón”.
Fascinante felino, inigualable compañero tanto para humanos como para el resto de los gatos, excelente amigo, talentoso amante y ferviente padre, es la belleza y la bondad más grande de la casa. |