Este es “Denise de Huldrekall”, nuestro primer cachorro Huldrekall, vamos de nuestra sangre y nacido en casa.
Su padre es “Bos de Jakobusland” y su madre “Audrey de La Peyre”, ya veis: pedigrí de lujo.
Fue la primera vez que Bos y Audrey montaron y la primera vez que Audrey fue madre, además coincide que fue el primer cachorro que nació, así que lo consideramos “el primogénito de Huldrekall”.
De una belleza absolutamente deslumbrante, lo que más destaca de él es su tamaño casi descomunal, como un gran Coloso, salido de los antiguos textos y dibujos que describen al “Bosque de Noruega”; como anécdota os contaremos que un juez nos dijo en una de las exposiciones a las que ha ido Denise, alzándolo en alto “este es el verdadero Bosque de Noruega, el bosque como debería ser en libertad y continuar siendo esta raza”. Un verdadero orgullo para nosotros y para su raza.
Es muy grande, tanto alto, como longitud de cabeza a cola, y sobre todo es muy llamativa su robustez y musculatura. Pesa 6 kilos y no está gordito, sino totalmente musculoso.
Su manto es de un color rojo diluido, lo que llamamos “Crema” y tiene blanco.
Es tabby blotched, muy poco definido por lo que le da un carácter muy dulce al manto en cuanto al color.
Tiene unas patas muy fuertes, las traseras altas y robustas y unas zarpas con muchísimos “clampones”, como los llamamos nosotros familiarmente, es decir, muchos pelos que le salen entre los dedos de las zarpas (en la naturaleza seria un excelente trepador, corredor por la nieve y el hielo, pescador y cazador)
Su cabeza es verdaderamente espectacular, de un tamaño que pocos Noruegos alcanzan y además muy equilibrada.
Tiene una bella triangularidad, perfecta según los diferentes juicios y distintos jueces.
Con un “morro”, más extremado que su padre, Bos, (eso quizás lo ha sacado de su bella madre, Audrey) y una mirada muy característica suya, con ojos de una oblicuidad casi dibujada y de un color ámbar, muy bonitos y que le dan un aspecto muy noble y sincero a esa “mirada chinesca”.
Tiene un fuerte mentón muy equilibrado en conjunto.
Las orejas son bastante buenas, con respecto al tamaño de la cabeza, quizás haya quién las hubiese preferido más grandes, o más altas, por ser más precisos, pero no hay que perder la perspectiva que “los Bosques de Noruega” son animales de clima frío y por esta razón, unas orejas excesivamente grandes, en la naturaleza serían inviables porque por ellas perderían calor en exceso, así que Denise, de veras, si parece que ha salido como los Noruegos de los antiguos textos, con un estándar natural, que se impone exultante frente a otros estándares más actuales que buscan un hocico extremo, orejas altas y anchas en base, más triangularidad en morro y mentón y dan menos importancia al tamaño o la robustez, ambos estándares son preciosos, pero distintos y no hay que olvidar que el Bosque de Noruega nació como raza con un estándar muy claro y una idea aún más clara de “no tocar o cambiar” lo que la naturaleza a dado, aunque respetamos todos los gustos, siempre que se conserve todo lo bueno de la raza en su esplendor natural.
Su cola muy poblada y adecuada a su tamaño.
Ha demostrado ser un padre muy cariñoso y paciente, aunque sólo ha montado dos veces por el momento: la primera con “Marlango”, teniendo una camada preciosa (“camada de Día de los Enamorados”), como podéis ver.
La segunda, fue con “Chambao” (C´Nedra de Los Vikingos), nuestra última camada hasta este momento (La camada E), echadles un vistazo.
Por la experiencia que hemos tenido la monta con Denise, (siempre claro teniendo en cuenta la carga hereditaria y genética de la hembra), en nuestro caso con ambas ha dado cachorros de gran tamaño y con unas características de estándar preciosas, casí perfectas, con mantos espectaculares.
De hecho uno de sus hijos (Padre “Denise de Huldrekall” y Madre Marlango (“Alabama de Wonderwood”), está triunfando en las expos y va a ser padre de su primera camada, es “Calisto de Huldrekall”, cuyos propietarios están convirtiéndose en unos estupendos criadores y mejores amigos: podeis ver los hijos de Calisto, nietos de Denise, en el Criadero Skogkatt Norsk.
El carácter de este “Gigante de Huldrekall” es una delicia, si hay que ponerle un adjetivo que le defina ese seria “nobleza”.
Tiene una gran nobleza e inocencia. “Es como un cachorrote en grande”.
Mantiene las ganas de jugar con todos, felinos y humanos, las ganas de hacer travesuras, de curiosidad constante y casi enfermiza, lo quiere ver, oler y conocer todo. Pase el tiempo que pase siempre hay algo que le llame la atención para explorarlo como si tuviese dos o tres meses, eso hace que lo veamos como a un cachorro y levante en nosotros muchas sonrisas.
Es como si para él nada hubiese preocupante o difícil. ¿Para qué estresarse?
Se fía de todos, va a saludar a la puerta a todo aquel que llame, a todas las visitas, vecinos, niños, a él solo le interesa que le acaricien y le digan cosas bonitas.
Ha elegido como dueño a David, por él bebe los vientos. Le llama casi constantemente y sólo necesita que David le coja en sus brazos. Le encanta ponerse como un bebe en brazos de David, se le agarra al cuello, con el cuerpo colgando y le encanta que David le mueva y le de golpecitos en los cuartos traseros, le hable, en fín… que le mimen y le mimen, eso es lo que busca.
Se lleva genial con su padre, “Bos”, y con su hermano, “Morgan”, con los que comparte territorio, totalmente separados de las hembras.
Quizás este buen comportamiento y buena convivencia se deba más a la paciencia enorme de “Bos” que a lo que aporta “Denise”, el caso es que estamos teniendo mucha suerte y se llevan de maravilla.
Denise siempre quiere jugar o comer o salir a la terraza que tienen acondicionada. Duerme siempre allí, llueva o haga el frío que haga, le encanta.
Come de todo y muy bien y es la tranquilidad en persona, salvo en una situación, cuando lo montamos en coche, no lo lleva demasiado bien y se intranquiliza y maúlla hasta que, o le haces caso o se duerme, como un verdadero bebé.
Familiarmente decimos que es algo “torpe o muy fanfarrón”, no lo sabemos con seguridad, lo que si es cierto que se busca las mañas para que todo le sea más sencillo sin complicarse la existencia, por ejemplo, una cualidad suya es que todo lo abre, lo empuja o consigue que baje, a cabezazos, y es que debe saber que tiene una portentosa cabeza de Noruego y la usa con mucha frecuencia.
En general es un gato muy tranquilo y amable, tanto con nosotros, visitas, como con el resto de la familia felina.
Tiene un carácter muy tierno y necesita de cariño constante y no sentirse sólo, por lo que es uno de lo que más mimos se lleva junto con Bos, y llama la atención constantemente para que le digamos cosas.
Además de la terraza su sitio preferido, donde duerme la siesta, es un mueble que tenemos, alto, en el que se ha conseguido hacer un hueco, empujando con la cabeza (con que iba a ser sino), eso si, sin rompernos nada, ha decidido que ahí no podemos poner más adornos que él, ¡que ya es bastante!.
Adora y respeta incondicionalmente a su padre, “Bos”, por el que bebe los vientos.
Es un gran semental y demuestra con maullidos rudos, la necesidad de “amor” hacia las hembras.
Por su carácter tan extravertido, lo empezamos a llevar a exposiciones que no requiriesen ir mucho tiempo en coche y vimos que lo pasaba en grande, llamando la atención a los asistentes, haciendo “monadas y carantoñas” a todo el mundo para que le acariciasen y le encanta posar para fotografías.
Con los jueces no se ponía nervioso, es más parecía estar en su salsa, por lo que decidimos que si podía, sin que lo pasase mal, ir a expos y ahí lo tenéis ya es “Campeón Internacional”, y sigue escalando posiciones.
Fascinante felino, inigualable compañero tanto para humanos como para el resto de los gatos, excelente amigo, amante y ferviente padre, es la belleza y la bondad más grande de la casa. |