Valentina S*Wonderwoods

Hembra

Carácter

 

 

 

De todas nuestras hembras, sin duda alguna, “Valentina” es la más dulce de todas.

Es un animal entrañable, adorable, su característica más destacable es que ronronea de forma continua lo que la ha hecho que la llamemos, bueno, la llamen nuestros amigos y los veterinarios, la “vespinito”, porque parece un motorcillo en marcha, ronronea mientras come, mientras juega, mientras duerme, e incluso mientras le pinchan las vacunas o le toman la temperatura, es de un carácter que jamás vimos.

Es increíblemente educada, está perfectamente sociabilizada y en esto le estamos muy agradecidos a Li y a Jean Claud, ya que se nota que la han tenido mimada y cuidada como la joya que es y se merece.

Desde que llegó a casa se adaptó perfectamente a los demás felinos y a nosotros nos adora por igual. Es tan educada que si despierta a uno de nosotros con ronroneo y chupeteos de carita y pelo, va de inmediato y despierta al otro; si juega con uno, acaba de jugar y va a jugar con el otro, es muy cumplida como una gran dama.

Es muy femenina, en todos los sentidos, los movimientos, su maullar y sus juegos son muy dulces y le encanta que la acicales, de hecho pide su “sesión de peluquería diaria”, coje su carda y te la trae para que empieces a peinarla, y si acabas antes de que ella considere que está perfecta, te da un pequeño golpecito en la mano y se chupa donde quiere que continúes, es muy coqueta.

La pobrecilla es tan femenina, que su primer celo fue prontísimo, no llegaba a cumplir los cinco meses, cuando lo tuvo y como consecuencia de los intensos y frecuentes celos, sufría inflamación de las mamas, con lo que hemos decidido, previamente aconsejados por nuestro veterinario, que ya es hora de buscarle un novio, e incluso antes de tener a Valentina, ya habíamos elegido a ese príncipe azul, nos enamoramos literalmente de “Ebander de Meligan” y así ha sido, su primer amor ha sido el precioso Evander, por lo que le estamos muy agradecidos a Jesús y a Luisa, además de que se portaron genial y se notó un cariño grandísimo cuando se dirigían a Valentina, que creemos que les ha caído genial como nuera, muchas gracias chicos y a esperar que tenemos como nietos.

En cuanto a su estándar, es una verdadera preciosidad, es muy difícil de distinguir sus características en fotografía por sus colores, pero es perfecta.

Se parece muchísimo a Digori de Wonderwood, que es un gato que siempre nos pareció admirable.

Valentina es muy grande, robusta y alta, para su edad y sexo, la cabeza es preciosa, con un perfil un poco más extremo del que estamos acostumbrados, pero perfecto, con un fuerte mentón y un perfil recto, y un chopo que ronda la perfección. Sus orejas llaman mucho la atención, tienen un encanto y una belleza muy difícil de encontrar. Muy bien implantadas, anchas en la base y de altura muy correcta, tienen mucho pelo que le sale del interior y cuelga, dándole a la carita un efecto muy dulce y también tiene pinceles.

Sus ojos son muy seductores, verdes alrededor de la pupila y cobrizos por fuera, creemos que se irán poniendo más verdes cada día. La oblicuidad y la expresión es perfecta y da sensación de felino a la máxima potencia.

Su manto es de una exquisitez increíble, la mezcla de colores parece haber sido creada en una paleta por un gran artista. Sus colores endulzan en algunas zonas y en otras, como el mentón, y las orejas le dan una personalidad única. Tiene el pelo largísimo, y además sabe que es guapa y quiere, te exige, que se lo cuides cepillándola, !!!nunca vimos nada igual!!!.

La cola es larga y muy poblada y tiene una característica preciosa, que la punta es de color crema, casi como si se  la hubiese manchado de “leche merengada”.

Valentina es verdaderamente un lujo de gatita, que nos permitió tener Li, mil gracias, por nuestra adorable “vespinito”.