COMPORTAMIENTO

En cuanto al comportamiento de los gatos de la raza “Bosques de Noruega” podríamos estar hablando horas, ya que es algo excepcional.

Esto, por desgracia, es una página web, con lo que la información intentaremos que sea lo más resumida y clara posible.

Podría decirse que la personalidad del Bosque de Noruega tiene dos vertientes muy diferentes, pero que sabe perfectamente llevarlas paralelas y este don ha sido otorgado por la naturaleza.

En sus propios genes están características importantes de ambas vertientes, y es por esto que un Bosque de Noruega, sin ni siquiera ser sociabilizado (que nunca adiestrado, ya que a los felinos, jamás se les debe o puede adiestrar, al contrario de los canidos), como íbamos diciendo, sin ni siquiera que la mano del hombre los intente acercar más a las costumbres humanas, por si mismos han nacido con este don, el de entenderse a la perfección con el humano, el poder vivir con nosotros sin intromisión y con sumo respeto hacia nuestras costumbres, siempre y cuando, con la decencia que debe caracterizar a todo amigo de los animales, nosotros respetemos las suyas.

Las dos vertientes genéticas de las que hablamos son:

1.- Por un lado su instinto felino, altamente desarrollado, y que quizás venga de sus ancestros y costumbres e instinto cazador, que sigue estando presente siempre, por muchos años que pase entre los humanos. Esto lo hace un gato alerta, ágil, muy felino, en sus formas, que hace las delicias de los que adoramos esta condición. Son gatos fuertes, que aunque parezcan llenos de incoherencias: su grandísimo tamaño, la magnitud de sus saltos, su gran mordida, sus grandes musculos, la capacidad de velocidad en carrera, todo eso lo saben llevar a la vida practica, adecuando sus estímulos e instintos de cazador y felino nato, a, por ejemplo, vivir en un apartamento y a convivir sin romper muebles..y, lo más importante, sin intentar huir de la compañía del humano. Son capaces de adaptarse tanto a la vida en el exterior, jardín o zona acondicionada con árboles, donde, claro está, hacen su Edén, pero también se adaptan perfectamente a apartamentos, siempre y cuando tengan dos cosas imprescindibles para ellos, espacios de esparcimiento donde correr, descansar o esconderse por su instinto de espionaje y expectativas de caza y supervivencia, y elementos o lugares para escalar y trepar, esto lo hacen los rascadores y las ventanas o balcones acondicionados.

ES IMPORTANTÍSIMO TENER LAS VENTANAS O ESPACIOS POR LOS QUE EL ANIMAL PUEDA PRECIPITARSE AL VACÍO, BIEN ACONDICIONADOS, PORQUE POR MUY INTELIGENTE QUE SEAN, SON FELINOS CAZADORES Y CON INSTINTO, COMO TODOS LOS ANIMALES, DE MONTA EN ÉPOCAS DE CELO. ELLOS NO LOS PIENSAN SALTAN AL VACIÓ A ATRAPAR SU PRESA DESEADA Y NOSOTROS DEBEMOS EN ESTE CASO SER LOS QUE PONGAMOS NUESTRA INTELIGENCIA A DISPOSICIÓN Y BIENESTAR DE NUESTRO AMIGO, QUE NO PODRÁ EVITAR ESTÉ “DEFECTILLO”.

Es curioso porque sus propios genes, su propia personalidad les hace invitar al humano a sus juegos de caza, como si de uno de ellos se tratase, no sabremos hasta que punto esto puede descender de los ancestros que comenzaron a vivir con los humanos e incluso como dan por sentado algunos escritos sobre esta raza, les ayudaban en labores agrícolas o de caza y pesca, tirando de carros o trineos, pescando para sus compañeros humanos…. Desde luego esto ha perdurado hasta estos días y siguen contando con nosotros para todo.

2.- La segunda vertiente, es, que a pesar de sus grandes cualidades para ser un fuerte enemigo o por lo menos un duro contrincante para el humano, en ningún momento, se conocen casos de enfrentamientos de la raza con nosotros. Viven con nosotros, juegan con nosotros, se alimentan con nosotros, e incluso tienen la capacidad, que jamás vimos en otras razas de un lenguaje especial con el humano, en el que son capaces de entrever nuestro estado de ánimo e intentan mediar en él, como si de otro componente más de la familia se tratase. Intuyen el dolor humano y lamen, como lo harían entre ellos, intuyen el estado de tristeza, y se acercan y mantienen ahí, callados, pero ahí, como diciendo “estoy para lo que necesites”, intuyen el estado de alegría y se apuntan a un “bombardeo”, se sienten invitados a compartirla, ya sea en fiestas que hagamos con invitados, salen, como grandes anfitriones a mostrar sus mejores modales y hacen las maravillas de las veladas con los amigos.

Tienen una capacidad enorme de aprendizaje, basado en el mimetismo y empatía, saben perfectamente como deben actuar tan sólo viendo el comportamiento humano y lo intentan imitar, además en el aprendizaje y sociabilización responden perfectamente a las formas de educación “cognitivo-conductuales”, pero eso sí, dejan claro que los “refuerzos negativos” no son para ellos, y que si tu intentas un refuerzo negativo o castigo, te será devuelto con indiferencia hacia ese ejercicio al día siguiente, por esto decíamos al principio que nunca se puede hablar de adiestramiento, puesto que no se doblegan, como buenos felinos, jamás se doblegan, ante manipulaciones o amenazas, solo responden a ejercicios, juegos y a respuestas positivas, que van adaptando a su propio comportamiento si ven que les sirven para su propia diversión.

Sería largísimo de explicar nuestro método en el que socializamos a todos nuestros gatos hasta extremos en los que el gato puede conseguir frenar, por ejemplo, a un niño hiperactivo y conseguir en su comportamiento una mejoría constatada médicamente, pueden conseguir levantar el ánimo en depresiones, pueden buscar ayuda, en el caso de que su compañero humano lo necesite… podríamos contaros miles de detalles que harían pensar que estamos ante una inteligencia felina tan descomunal como su tamaño, pero sería demasiado largo.

Un tema muy importante a tratar en este apartado es las diferencias de comportamiento entre Noruegos machos y hembras.

Muchos de nosotros tenemos dudas sobre las diferencias de carácter entre las hembras y/o los machos, y una gran duda que nos inunda a la hora de elegir a nuestro compañero es esta.

Hablando de forma muy coloquial y bajo nuestra experiencia, podría decirse que las hembras “son muy cariñosas y sensibles, pero quieren con más condiciones” y los machos “quieren de un modo menos sutil y sin tantas condiciones, con más llanos en su cariño”. Intentaremos explicarnos. Hemos visto que las hembras, al igual que en todas las especies felinas, son más territoriales y con mucho más carácter en general que los machos y dentro de las hembras nos atreveríamos a decir que si de ser felino se trata las Tortugas se ganan la palma. Las hembras tienen un extremo muy cariñoso y de mimos muy elegantes, y que hace las delicias de su compañero humano, sobre todo si este es varón y la hembra está en celo, no le dejará ni a sol ni a sombra, se comportará, empalagosa en algunos casos. Lo que si es cierto que las hembras, son territoriales, y que son más independientes, además siempre cuando buscan cariño y se los das están contentas pero otras veces, no dudemos que buscan nuestro cariño para sacar un beneficio secundario, son listísimas y mucho más manipuladoras que los machos en este caso, pero esta inteligencia casi, se podría denominar emocional, hace de ellas, unas criaturas geniales, que pueden dejarte cao ante sus respuestas, no se dejan, agasajar, salvo cuando ellas quieren y en general, como buenas defensoras de su territorio, camadas, y en la naturaleza, posibles cazadoras para sus sementales machos, son muy fuertes. Son felinas, independientes, tiernas y con una facultad de manipularnos que nos encanta, en esto, si nos lo permitís, usaremos una frase de una gran amiga, Anne del criadero “La Peyre”, una vez nos dijo: “son tan listas que a veces no se quien hace caso a quien, si ellas a mi, o yo estoy a su servicio, y más bién creo que es lo segundo”. Cuanta razón tienes Anne, y la verdad lo agusto que le damos los mimos y que mal nos quedamos el día que no nos los piden, nos preguntamos, ¿orque esta “gran diva felina” se habrá enfadado con nosotros?.

En cuanto a los machos, nuestra experiencia es que la nobleza les rezuma por todos los poros. Su forma de querer es casi incondicional, menos sutil que las hembras, quizás más bravucona y brutota, con cabezazos, mordisqueos, y muchos juegos, pero casi siempre sin trasfondo alguno. Ellos, es como si en la naturaleza todos les vienes dado, ya que las hembras son las que les cuidan el territorio, cazan para ellos y crían sus hijos, pues se dan “ a la buena vida” y parece que su cariño no conlleva “extorsión o dobles intereses detrás”, en fín, son muy francos a la hora de quererte, “hoy y ahora mismo te quiero porque sí y tu tienes que quererme, sino ya me rozo yo y te doy un arrumaco”, pero al instante no te piden beber en el grifo o nada a cambio, salvo tumbarse a tu lado y allí las horas muertas. Son llanos, sencillos, que nunca simples, jamás un felino podrá ser simple, y tan sólo podemos encontrarnos con el problema de lenguaje corporal del marcaje, a la hora en el que varios machos enteros, conviven cerca de hembras y estas se ponen en celo. Tenemos que ser racionalizadores y centrarnos que aunque nuestro compañero, juegue, coma, nos traiga la pelota, esté con nosotros como un amigo más, es un felino, y su forma de “piropear” a sus hembras es el marcaje, así que debemos respetar esto y no enfadarnos, sí, es algo muy incomodo, y por esto si el gato es de compañía se aconseja, siempre bajo supervisión veterinaria, castrarlo, ya que su estrés se verá reducido a cero.

Entre machos y hembras, ya veis, gustos para todo, a David le gustan más las hembras, a mi , más los machos, pero no podríamos dejar de decir maravillas de ambos, pensad en los mimos y como os gustan que os los den, más sutiles, y constantes, o más “a lo claro, firme y un tanto brutote”.

Para terminar decir, aunque es algo de sentido común y todos supondréis, que dentro de cada gato Bosque de Noruega hay una personalidad distinta, ninguno es igual , y ya se empieza a puntar de bebes, al mes y medio aproximadamente puede verse parte de las características de la personalidad de nuestro gatito y puedes ayudársele en algunas cosas, como en la timidez, en los juegos sociales, en la valentía a la hora de buscar, subir, bajar, o en intentar que juegue en grupo, si no lo hace, que se integre, se vaya haciendo más tranquilo el más “loco” y un poco más “loco” el más tranquilo, pero en el fondo la naturaleza ha impregnado ya a cada uno de ellos de una personalidad clara, distinta, y genial que, por suerte el hombre, puede compartir con estos portentos que la Naturaleza nos ha permitido conocer como compañeros de nuestras vidas.

Un Noruego es un felino siempre, pero un felino que te adorará, te amará, y esperará de ti, el mismo respeto que él reciba.