Hay múltiples cuentos vikingos sobre los Bosque de Noruega, en los que, en ni uno sólo de ellos, se habla mal de estos mágicos animales. Yo disfruto contándoselos a mi sobrino y supongo que cuando tengamos un niño disfrutaré aún más. A medida que Héctor, mi sobrinito de tres años va escuchando estas historias, su carita y su mirada va cambiando, se llena de admiración y cariño, como de incredulidad y su reacción inmediata es ir a coger en brazos a Audrey, y acariciar a Bos (ya se ha convencido que no puede con 6 kilos de gato, por muy maravilloso que sea). No quiero aburriros pero no puedo resistirme a contaros algunos cuentos escandinavos sobre esta raza (quién quiera puede saltárselo, pero son muy tiernos).

La verdadera procedencia de los Bosques de Noruega no está muy clara, unos dicen que son mezcla de montas entre linces y gatos comunes que por las condiciones climáticas de la zona desarrollaron pelaje para el frío, fuerza y agilidad para la caza, de aquí el término Huldrekall (gato-lince) que elegimos para nuestra web.

Otra leyenda cuenta que en tiempos de la revolución francesa, Maria Antonieta, huyó en un barco con todas sus pertenencias. Maria Antonieta tenía según dicen, además de infinidad de muebles, llevaba consigo de 8 a 12 gatas, se cree que porque no marcaban territorio y eso en el palacio se agradece. Las gatas extrañas, según contaban los marineros de la tripulación del barco, eran grandes, como linces y no se parecían a razas que ellos conociesen. Al desembarcar los muebles se descargaron y mientras tanto, nadie se preocupó de las gatas que se fueron hacia los montes y se cree que allí vivieron y se aparearían con gatos comunes dando esta raza.

Una leyenda vikinga cuenta que fue un gato de Bosque de Noruega quien venció al propio Thor, dios del trueno y la guerra de los vikingos, defendiendo a Freyja, diosa de la fecundidad. Freyja siempre iba montada sobre un carro tirado por dos grandes gatos que la defendían. Thor, enamorado de Freyja hasta la locura, intentó coger el carro en brazos para llevársela y fueron esos increibles gatos quién apesar de su gran fuerza impidieron a Thor raptar a Freyja, quedando rendido ante las maravillas de la naturaleza. Se le dieron poderes mágicos, de protección y cuidados. Se les dejó acercarse a las granjas y poco a poco se fue haciendo un gran amigo del hombre.

Otra leyenda cuenta que la reina de las hadas dió a elegir a sus compañeras algún ser que las protegiese y guiase y todas las hadas eligieron al Bosque de Noruega, que se convirtió así en el “gato elegido por la Hadas del bosque”.

Como veis no tiene nada que envidiar al gato con botas y desde luego cuando tienes un buen ejemplar delante de ti , mirando con esa mirada noble y limpia y ese cuerpo fuerte y robusto, estas historias fantásticas dejan de serlo y te transportas como si tu fueses una de esas hadas prendadas de ellos.